Conferencia “Derechos de autor y software libre” (Stallman y Cortell, 8/6/2005)

El día 8 de Junio de 2005 se celebró una conferencia en el CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona) a la que asistió xadap. Lo encontré por ahí y aquí queda.

Conferencia “derechos de autor y software libre”

Como todos sabréis ayer hubo una conferencia en el CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barecelona) sobre derechos de autor y software libre. Los ponentes eran Jorge Cortell y Richard Stallman.

“Si tú tienes una manzana, y yo tengo una manzana, e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguimos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos las ideas, entonces ambos tenemos dos ideas”

De Cortell no os pongo nada, puesto que tiene colgada la presentación en su web (http://jorge.cortell.net).

Sobre Stallman tengo un par de folios… fue realmente interesante, aunque el tío sea tan singular. Al final del artículo tenéis una pequeña descripción de su llegada a la sala…

Título de la conferencia:

Drets d’autor i programari lliure: les claus en la difusió del coneixement a les biblioteques

(Derechos de autor y programario libre, las claves en la difusión del conocimiento en las bibliotecas).

Notaréis que hay un uso casi abusivo de la palabra libre, pero el ponente hablaba así y prefiero no alterarlo.

Según Stallman hay dos tipos de software: el libre, que respeta la libertad del individuo, y el privativo.

Estas libertades son cuatro:

0. ejecutar como quieras.

1. ayudarte – modificación del código fuente.

2. ayudar al prójimo – libre distribución.

3. ayudar a tu comunidad – versiones modificadas.

Con ellas un software es libre pero, si falla una, se convierte en un programa privativo.

Desde el ’92 existe Linux. Este SO es libre o, por lo menos, en principio lo es. Hay que ir con cuidado porque algunas personas incluyen software privativo en el sistema.

Desde hace años hay programas libres para las bibliotecas. Esto significa un paso más, puesto que una cosa es el sistema operativo y, otra muy distinta, el programario que se necesita.

En la época de la imprenta nadie quería prohibir que se prestaran libros: las bibliotecas tienen un papel claro. Actualmente, los editores buscan en la tecnología una excusa para convertir las bibliotecas en tiendas de la información de venta al por menor.

Hay también un intento de reemplazo del libro físico por el electrónico. Hay cosas que no se pueden hacer cuando son digitales. Esto es una manera de quitarnos las libertades principales.

Las bibliotecas deben resistir la presión de los editores para no perder el valor social que ellas tienen.

La tecnología permite copiar y distribuir, pero las leyes la limitan más y, en consecuencia, perdemos posibilidades.

Hay tres grandes categorías de obras según su uso social:

– Obras de uso práctico: para trabajar a diario.

– Obras de opinión, memoria, experiencia: expresión de pensamiento.

– Obras de arte, divertimiento: por el sentimiento de usar obra / el impacto que produce sobre la mente del público.

Según su uso, sacamos tres conclusiones. El punto 1 de esta clasificación se corresponde con el primero de la clasificación según su uso social, y así con los otros dos apartados.

– Obras de uso práctico: debe ser libre. Ejemplo: software, recetas de cocina, enciclopedias (no olvidemos el proyecto wikipedia ), diccionarios, libros de enseñanza…

– Obras de opinión, pensamiento…: si se cambian podría haber una difamación o alteración del pensamiento original. Para este tipo de producciones debería haber una libertad mínima, pero con control de cambio. Esta libertad mínima significa distribución sin límites. La prohibición de compartir es injusta y tiránica, cruel. Sólo se pude prohibir mediante el terror. Compartir es parte de la amistad y no se puede convencer a la gente de que no se comporte como amigos para favorecer a las empresas.

– Obras de arte y divertimiento: su intercambio puede ser útil. Ejemplos claros son el folclore; las obras de Shakespeare, basadas en textos anteriores. Las obras de este autor hubieran sido ilegales hoy en día. Ahora, la copia de un Shakespeare se considera lamentable por su calidad, por lo cual ya va bien que sea ilegal copiártela.

Aunque sea útil intercambiar arte, no es necesario de forma inmediata, a diferencia de las obras prácticas. Deberia haber un derecho de copia durante, por poner una cifra, diez años, que exija permiso para modifcarse. Como siempre, debería haber libre distribución. Es lo que haría una sociedad no dominada por empresas. Quizás en cincuenta años estarán todas las obras en la red. Entonces la biblioteca física no será necesaria, pero sí lo será su valor social. Deberia haber un derecho de copia durante, por poner una cifra, diez años, que exija permiso para modifcarse.

Hay dos destinos. Uno es perder la libertad: las bibliotecas serán un almacén de antigüedades y curiosidades; el otro es conseguir una libertad basada en la compartición.

Hay que puntualizar una cosa sobre los textos científicos: las copias deben ser idénticas.

Las universidades tienen un protagonismo destacado en el mantenimiento de las hemerotecas.

Estos centros se deberían reservar el derecho de una segunda publicación en la red. Después de que el autor distribuya normalmente, la universidad tendría permiso para tener en su web el mismo artículo pero con permiso.

Como que Stallman es un personaje algo curioso cortó la conferencia más o menos aquí y abrió un turno de preguntas. Omito su trascripción, que había cada una… pongo alguna que me acuerde ahora mismo:

“¿Internet fue creada por los hackers?”

(Recordemos que Stallman trabajó por el MIT y si no voy errado también colaboró con ARPANET)

También debemos tener en cuenta el punto de vista del que preguntó: hacker como persona que accede a un sistema remoto a través de la red. Si crearon ellos internet, entonces no existía y, en consecuencia, no había hackers…

La respuesta:

Pues sí. Hacker entonces era una palabra que usábamos para denominar a las personas que programaban por diversión y que hacían juegos de inteligencia. Ayer mismo hice un hack.

(Aquí saca un portátil inmensamente grueso y con aspecto de pesado, por no mencionar el cable de teléfono –o eso parecía- que usaba a modo de correa y que llevaba atados sus extremos a los laterales del portátil, en la junta pantalla con base)

“un momentow”

e inmediatamente le da la vuelta al PC (era esta plataforma, aunque a su lado había un MAC portátil con Ubuntu muhahaha ) y nos enseña una foto. “lo he tituladow deliriow”.

La gente se queda “ehm….” Hasta que una chica que había a su lado por si se le cruzaban los cables nos dice “es que es un lirio cabeza abajo, con una cara dibujada en uno de sus pétalos”.

Reacción de la sala: ohhh y [aquí va un emoticono de sorpresa].

No me viene a la cabeza ninguna otra pregunta un poco interesante, así que os cuento su llegada a la sala.

El programa previsto (y cumplido a la perfección en cuanto a hora de empezar, que todo hay que decirlo): a las 17.00 , introducción. A las 17.15, Jorge Cortell y, a las 19.30 hasta las 20.30, Richard Stallman)

Bueno, con Jorge Cortell ya fue cachondeo pero siempre sin descuidar el tema de la conferencia y empleando esas bromas para explicar lo que había venido a contarnos.

Mis felicitaciones [otro emoticono, esta vez sonriendo]

A las 19.30 llegó Stallman, justo después de que Cortell se marchara para no perder el tren (así nos lo dijo).

El que estaba a mi lado, como yo, se esperaba un hombre de cincuenta tacos para arriba, con traje y corbata y más o menos arreglado. Bien, cuál fue nuestra sorpresa al ver llegar una persona con un polo rosa-granate-rojo (quién sabe…) descolorido y con una mancha de te de 10cm2 , con pelo hasta los hombros, sin cuidar; la barba, de más de 5cm.

Si fuese sólo por el aspecto físico nos podríamos haber aguantado las carcajadas, pero es que no se acabó aquí el show.

Resulta que tenía que tomarse unas pastillas y no las quería con agua (que ya tenía una botella delante). Pide te, disimuladamente, a la persona que se encargaba de conceder los caprichos a los ponentes. Mientras le van a buscar la infusión se moja las manos con el agua que le habían dispuesto en la mesa y se lava la cara con ella.

“es que estow parese une sawna”

Luego, claro está, debió secarse, así que pidió una toalla. La chica que estaba haciendo la introducción en la silla de al lado empezaba a poner cara de circunstancias. La gente le ofrece pañuelos de papel y les suelta el stallman “servilletas?, ok, ok!”. Nadie sabe de dónde aparece una toalla, aparentemente de una mujer del público.

Al cabo de un rato le traen el te con un vasito de leche. El tío mete el dedo en la leche para comprobar su temperatura. Hace un suspiro (demasiado) fuerte y Cristina, la de la introducción, le pregunta si “¿todo bien?” a lo que responde “¿cómow voy a enfriar un te caliente con leche caliente?”. Le cambian la leche.

Se prepara su te fresquito con leche y le llega el turno de palabra. Entre parida y parida convierte lo que iba a ser un circo en una conferencia muy interesante.

Cuando llega el turno de preguntas se vuelve a sentar y entre toda la cacharrería que llevaba (incluso pegatinas de GNU & Linux, the dyanimc duo) conseguimos verle la cara. Aparta sus pertenencias y los de primera fila vemos por debajo la mesa cómo se descalza y se queda sin zapatos. Nosotros flipando.

La conferencia se acabó a las 21.30 después de sorprendernos unas cuantas veces.

*Puedes copiar, distribuir y modificar este documento siempre que menciones el autor y, en caso de modificación, el documento original*

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