La increible historia del Compaq Presario

Por fin conocemos de primera mano la historia de como drky le echó morro y se quedó 8 meses con el portátil de su vecina, x la face.

Lástima que no haya incluido en su relato todos los escabrosos detalles de las reiteradas peticiones ignoradas, de los recados perdidos, etcètera.

Yo que tuve la suerte de asistir en directo a toda la historia, debo confesar que me fascinó la naturalidad con la que se practicó toda la farsa.

De cómo si le echas morro a la vida, puedes convertir un préstamo puntual en un robo temporal.

Julio-Agosto ’08:Pese a haber faltado a absolutamente todas las clases de la universidad del curso pasado, en verano decidí presentarme a los exámenes de recuperación para intentar aprobar alguna asignatura. Como mi ordenador de sobremesa se acababa de suicidar (Supuesto contagio de la fuente de alimentación [boom!] a la placa, procesador incluido), hablé con una vecina que acababa de conseguir un ordenador portatil “gracias” a una “oferta” de Banesto. Como ella tiene otro ordenador, aceptó prestármelo para que me preparara los exámenes. Y lo hice.  (Aprobé 3 de 4)

Pero, poder gozar de la comodidad de un portatil durante un mes, crea hábito, adicción, y dependencia. Así que fui estirando el tiempo del préstamo. Y pasaron los meses. Yo estaba dispuesta a devolverlo, pero un día, un accidente doméstico provocó que el portatil cayera al suelo y se desconchara de una esquina. Y el que todo el mundo fumara porros cerca de él, le causó alguna que otra quemadura por “china ardiendo” en las teclas. Y pensé en conseguir otro portatil y darle el cambiazo. Pero me engañaba a mi misma (o al menos eso pretendía). Y siguió pasando el tiempo.

En casa, teníamos una gata (la gata sigue en la casa, la que no sigue allí soy yo, pero bueno) a la que le gustaba dormir pegada al Compaq Presario, hasta que un día, debió ejercer mucha presión sobre la clavija de la batería, y la rompió. Un amigo consultó a un “entendido” de estas cosas.. “jodido arreglarlo, está muy mal, mejor comprar otro, aunque se puede intentar..”

Dejé el ordenador en casa mami esperando conseguir algo más de dinero para comprar definitivamente el otro portatil sustitutorio. Pero una racha de mala suerte (a la que seguramente dedique una entrada cuando me aburra) hizo que yo rompiera el portatil de un amigo (imprescindible para su trabajo) vertiendo una botella de agua encima, ordenador encendido y conectado a la corriente (boom!). Pensamos que sobreviviría, pero había muerto. En poco tiempo, mi ordenador de sobremesa se había suicidado y yo había cometido un homicidio sobre el portatil de mi amigo.  Así que saqué todo mi dinero del banco (300 euros) para intentar paliar el sentimiento de culpa. Y decidí prestarle el portatil de mi vecina a este chico para que fuera tirando hasta que se comprara uno.

Pero para eso, necesitaba un cargador, así que pedí dinero a mamá, y compramos un cargador universal por 30 €. A los diez días, dejó de funcionar, volvimos a la tienda, lo cambiamos por otro. A los diez días, volvió a estropearse, fuimos de nuevo, nos lo cambiaron a regañadientes (el plazo de los 15 días de devolución contaba exclusivamente a partir de la compra, es decir, que en total habían pasado 20 días aunque cada cargador hubiera durado 10). Este cargador duró más, tres semanas, hasta que dejó de funcionar. Decidimos obviar la visita al carrefú para cambiarlo y comprar uno más fiable.

Dimos en el clavo, pero no contaba con que mis gatos, tenían la misma afición que la gata Pepita. Mientras mi madre dormía, los gatos mordieron y finalmente rompieron la clavija de la batería.

Mientras pasaba todo esto, mi vecina iba preguntando por el portatil a mi madre. Me llamaron y mandaron mensajes que ignoré.

La siguiente excusa para no devolverlo era que tenía que pasar los archivos del portatil al nuevo PC de sobremesa.

Y así, poco a poco, nos situamos en Marzo ’09 fecha en que el Compaq Presario volvió a manos de su dueña “legítima”, pese a que haya llegado a considerarlo un poco como un “hijo” (demasiado tiempo, dinero y cariño invertidos).

¿Que cómo fue la devolución? No lo sé, me pilló de viaje. (:P)

Cuidado con lo que prestaís. Y a quién, sobretodo. Por si acaso, no me separo de mi máquina

* 19/12/2013 – Copio el texto original.

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7 comentarios to “La increible historia del Compaq Presario”

  1. elLarGo Says:

    que morro tiene la india esta. casi me cae bien.

  2. Ciertamente, lo mejor es la naturalidad con la que me tomé todo el asunto.

    Caballero, recuerde que me prestó 2 euros el otro día, cuidado ;)

    Per cert, enlazaste mal: “….historia de como drky le echó… “

  3. “drky” enlaza a drky, “conocemos” al artículo.

  4. Marc Rivero López Says:

    Yo jamas te haría eso xD

  5. Seguro… precisamente porque no me despego de mi pc.

  6. drky enlaza a blogspot, no a blogia, pero weno, ara ya no se ve res :P

  7. Oh, cambiado…
    Pero no lo has borrado, sin embargo.

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